Isla de Krk
La isla de Krk ofrece al visitante todo el encanto del Adriático. En su costa no encontrará grandes playas pero sí un sinfín de pequeñas calas...
Croacia es una auténtica joya. Este pequeño país de pasado turbulento es hoy uno de los destinos más codiciados de Europa. Bañada por el manso Adriático, su costa y sus innumerables islas ofrecen unas calas de ensueño, con aguas cristalinas y unos tonos que van desde el índigo al esmeralda.
Las montañas de Croacia se asoman permanentemente al mar y están cubiertas de hayas, pinos, cipreses y plantas aromáticas como la lavanda y el romero.
Los pueblos y ciudades de Croacia transmiten un encanto peculiar; un cruce entre elegancia eslava y calor mediterráneo. Restauradas con mimo tras la independencia, sus catedrales, palacetes, plazas y callejuelas han recobrado el esplendor de antaño. Las influencias medievales, góticas, renacentistas y venecianas de Croacia se mezclan con vestigios romanos, dando lugar a auténticas maravillas de arquitectónicas.
Los habitantes son tan hospitalarios como el clima y la comida, es simple pero sabrosa. Un aliciente más para pasar las vacaciones en Croacia, la perla del Adriático.
La isla de Krk ofrece al visitante todo el encanto del Adriático. En su costa no encontrará grandes playas pero sí un sinfín de pequeñas calas...